jueves, 9 de marzo de 2017

Lo bueno, lo malo y lo feo de las redes sociales. Parte dos

Escribe Carlos Bravo Reyes

Unos meses atrás escribí la primera parte de este trabajo, la segunda estaba lista y 
la fui dejando para otra ocasión, hasta que pasó el tiempo y la dejé olvidada. Hoy 
después de revisarla y modificar varias de sus partes me decido por su publicación.

Lo bueno de las redes, que fue el tema de la primera parte, se identifica con las posibilidades didácticas que estas cumplen en el proceso pedagógico, en la formación del individuo y en la educación en general de la población. El listado de beneficios es amplio y tiene gran relación con el interés de profesores y estudiantes en emplear estas redes, enfocado en lograr el bien común.

Lo malo: el empleo inadecuado

Las redes sociales no son buenas ni malas, son simplemente redes donde los participantes generamos con nuestras acciones el carácter bueno o malo. La tecnología en manos del ser humano tiene ambos lados, desde uno de los primeros inventos humanos; la rueda, hasta hoy conocemos que gracias a la tecnología se produjo el desarrollo de la sociedad, pero también la muerte y destrucción.

En la actividad pedagógica gran cantidad de profesores desconocen las posibilidades que las redes aportan a su clase, lo que contribuye al rechazo de estas. Algunos sistemas educacionales prohíben el empleo delcelular en sus instituciones, cometiendo el error de limitar el trabajo en las redes y por ende fomentando los peligros que se generan de un uso no responsable de estas.
Una joven revisa sus redes y escucha música.
Foto del autor tomada en La Habana
La lista de lo “malo” en el trabajo con las redes sociales, puede ser tan extensa como las posibilidades didácticas que mencionamos en el anterior trabajo.

Sanz, citando a Echeburúa y de Corral señala los siguientes elementos negativos: sedentarismo, obesidad, aislamiento social y el ciberbullying. En el caso del aislamiento social es importante educar a la población joven que las redes no sustituyen el contacto personal. El empleo de las redes contribuye a acortar las distancias, a disminuir el tiempo en el contacto personal e incrementar la comunicación con más personas. Recordemos que Facebook, facilita la tarea de encontrar amigos y familiares que no sabemos de ellos desde hace muchos años. De no existir las redes ese encuentro no sería posible.(1)

Dans en su tesis doctoral citando al “Berkman Center for Internet” recopila una larga lista de efectos negativos que las redes pueden provocar, entre los que se encuentran: privacidad y falta de intimidad, pérdida de tiempo, spam, virus y troyanos, suplantación de identidad, contactos peligrosos (depredadores sexuales, pederastas), grupos de conductas de riego o no saludables tales como por ejemplo suicidio, pro anorexia o bulimia, drogas, terrorismo, secuestros, prostitución, entre otros. A estos males se puede añadir los problemas en el desarrollo de la personalidad de los jóvenes al tratar de copiar patrones negativos observables en las redes.(2)

No podemos dejar de observar que la mayoría de los males citados por Sanz y posteriormente los encontrados en la tesis de Dans no son exclusivos de las redes sociales, existen mucho antes que estas.Con las redes se divulgan con mayor rapidez y llegan a muchas más personas.

Otros dos males del empleo de las redes sociales es el sexting  y el grooming. El primero de estos términos es el intercambio de fotos y videos con escasa ropa o sin ella. En muchas ocasiones estos videos caen en manos de pederastas y redes de pornografía. Cuando algunas de esas imágenes o videos se publican en las redes sin el consentimiento de los jóvenes, algunos de ellos optaron por suicidarse como es el caso de la joven Tovanna Holton uno de los últimos casos de este tipo.

El grooming es el grupo de acciones desarrolladas por un adulto para ganar la amistad de un menor de edad y crear una relación emocional con el mismo, con la finalidad del abuso sexual, la pornografía y la prostitución infantil.

Como la mayoría de los accesos a las redes sociales se realizan desde celulares, hay dos males o enfermedades psicológicas que cada día ganan más terreno. El primero es la nomofobia, que es la unión de 'no', 'móvil' y 'fobia', es decir la fobia por no llevar consigo el celular. En algunas encuestas aplicadas a mis estudiantes universitarios la mayoría responde que regresa a su casa si descubre que dejó olvidado su celular, para evitar la sensación de miedo que genera la ausencia de este dispositivo. 

Luisa Córdova citando a varios autores en su blog se refiere al segundo de estos males el  “Síndrome de la llamada imaginaria” que significa que muchos usuarios de teléfonos inteligentes creen que su celular había sonado con un mensaje de redes, sin que en realidad hubiera sucedido.(3)
   
El listado puede seguir creciendo, en la medida que profundizamos en cada red, en sus características y en sus posibilidades de relacionarse con otras personas. Sin embargo lo "malo" no impide la afirmación que las redes mejoran las relaciones sociales, permiten entrar en contacto con más personas con intereses comunes a los nuestros y en especial mejora la inteligencia colectiva. Aprendemos de muchas más personas, reforzamos los vínculos sociales y nos comunicamos de manera permanente mediante las redes sociales.

Por ello antes de criticar las redes, antes de crear absurdas leyes de regulación, se debe aprender a usarlas con efectividad. El camino es complejo pero inicia por comprender su uso, valorar sus posibilidades y limitaciones, familiarizarse con su empleo y encontrar su lugar de las redes en el proceso de enseñanza. En el próximo comentario nos referiremos a lo feo de las redes sociales.  

Bibliografía
José Javier Sanz Gil WhatsApp: Potencialidad educativa versus dependencia y adicción http://dim.pangea.org/revistaDIM30/docs/OC30whatsapp.pdf 

 Tesis Isabel Dans Álvarez de Sotomayor Posibilidades educativas de las redes sociales https://dialnet.unirioja.es/servlet/tesis?codigo=42802

Tomado de 366-días con permiso de su autor